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*Se vislumbra la falta de la venia presidencia que anhelan Pablo Amílcar y Félix Salgado, mientras tanto han optado por seguir encumbrados en una lucha encarnizada del poder por el poder.

 Por: Ernesto Caballero

En Morena nada los ha sensibilizado, ni los gobiernos que encabezan como izquierdas, ni las recientes derrotas electorales en otros estados, ni la falta de atención con la gente, ni mucho menos la pandemia; hoy la lucha del poder por el poder, lo es todo.

Lo que al principio parecía que iba a ser una contienda interna con miras de unidad y cohesión, cuando Félix Salgado Macedonio, aquel primero de octubre, que ya había pedido licencia para dejar la Senaduría, recibió a Pablo Amílcar Sandoval con un mensaje de Facebook, e el que saludaba la decisión del ahora ex funcionario federal, quedó como dice la canción: “todo se derrumbó”.

Al Senador con licencia, Félix Salgado Macedonio, que tanto se ha cuidado de no entorpecer el proceso de selección de candidato y no dar declaraciones “arriesgadas” en medios de comunicación, fue a decirle a un comunicador que, Morena no ganaría por la marca sino por la persona que representaría la candidatura, aludiendo con ello a que, el mejor perfil para ello, caería en su persona.

Hoy, ya le respondieron los de Morena. El diputado Enrique Ríos Saucedo, respondió que, si él “cree que puede prescindir del partido, pues de una vez, estaría bien que se quitara la careta y se mostrara tal cual es, para que se vaya a otro partido a buscar la candidatura”.

Y todavía fue más duro cuando sentenció que de Félix Salgado Macedonio se “refleja al personaje egoísta que todos conocemos, que todos conocen, donde además hay un fuerte contenido de mal agradecimiento, porque en el 2018 cuando fue nuestro candidato a senador, pues justamente era un personaje que estaba en el ostracismo, ya nadie hablaba de él y sin hacer campaña, pues gracias a esa marca, son con las que pudo ser senador”.

Ambos actores políticos, ya tuvieron oportunidad de vislumbrar como se desquebrajan las fuerzas al interior del partido a través de las pugnas; la elección aun no realizada de la Dirigencia Nacional del partido, que se disputa por medio de encuestas, en la que Mario Delgado y Porfirio Muñoz Ledo se han dado con todo, no ha dejado nada más a su paso, que solo división y confrontación.

Estos dos personajes se han encargado de hacer trabajo político, de promoción y propaganda sin que lo marquen los estatutos de Morena; es más, en este instituto político están prohibidas las pre campañas.

Lo cierto es que ambos actores políticos tienen en puerta la contienda más fuerte de la propia historia de cada uno de ellos, pues –dicen los que saben– que será más difícil la elección interna a la gubernatura de Guerrero, que la constitucional del año próximo.

Lo anterior, lo plasman las encuestas que al proponer los distintos careos (ya sea que los encabece Pablo o que los encabece Félix), Morena sale siempre triunfador y con un holgado margen de triunfo.

Muchos se sorprendieron el domingo, pues Coahuila e Hidalgo dieron muestra de que Morena no las puede todas” ni trae consigo “todas las canicas”, cuando no viene en la boleta el Presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador.

Sin embargo, esto no espantó ni al propio gobierno de México, pues esas derrotas las tienen calculadas, pues en esos estados la población reflexiona su voto y asimila más las condiciones sociales a las que han sido sometidos con los triunfos morenistas.

Peccata minuta pues para Morena, que es sabedor de lo que tiene en la mayoría del país y sobre todo, en donde se juegan las gubernaturas de las elecciones del siguiente año; así que no hay de qué preocuparse, “pues el pueblo es sabio, el pueblo pone y el pueblo quita”, asegura López Obrador.

Sin embargo, en el escenario loca, Pablo Amílcar ha puesto a funcionar toda la estructura morenista que tiene a su mando, entre ellos diputados locales que han hecho fuertes declaraciones en contra de Félix;  el Senador con licencia, por su parte, su mutis ha dado pie a que operadores políticos enganchados de otras corrientes o grupos, responsan a sus intereses personales del legislador con licencia y se den a conocer videos que sucumben la personalidad política del ex funcionario federal, a su paso por la Delegación de bienestar del gobierno de México.

A ambos les ha caído la guerra sucia; pero en lugar de sacudirse y retomar el rumbo de la unidad, la organización y sostener los principios de la cuarta transformación, han optado por seguir encumbrado en una lucha encarnizada del poder por el poder.

Esto solo lleva a una sola conclusión: no hay venia del Presidente Andrés Manuel López Obrador, por el contrario, hay una consiga otorgada: “mídete y mide tus capacidades, de ahí saldrá el candidato de Morena a gobernador”.

Walton trabajando sigilosamente

Por su parte, Luis Walton se la ha pasado derrochando recursos humanos y económicos a ras de suelo; ha comenzado una campaña muy agresiva en distintos municipios llegando a los líderes representativos. Ahí tiene trabajando a sus principales operadores políticos dentro y fuera del partido que fundó, Movimiento Ciudadano.

Se ha olvidado un poco de invertirle a las redes y a replicar en la estructura que tienen en Acapulco, para dar paso a una sigilosa campaña de encuentro con la gente en las diferentes regiones del estado.

Si le alcanzará o no, no lo sabemos, pero de que el empresario acapulqueño está haciendo su chamba, como pocos, lo está haciendo. Lejos de la confrontación y de cara a las mediciones de las encuestas, este tipo de trabajo, es el que verdaderamente lo va a sacar adelante para aparecer como una posibilidad, en dado caso que la mano derecha (Pablo) y la mano izquierda (Félix) en Guerrero no se pongan de acuerdo. Es esa la gran oportunidad del empresario, amigo del Presidente.

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Por adminultimahoragro

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