Por: Ernesto Caballero
El Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador realiza una gira de cuatro días en Guerrero. Ayer visitó Chilapa, en la Montaña Baja de Guerrero y terminará el lunes con una mañanera que realizará desde el puerto de Acapulco.
En auténtica gira de promoción política, en medio de supuesta veda enmendada por el Instituto Nacional Electoral (INE), ante la cercanía de la Consulta Popular, para enjuiciar a los ex Presidentes mexicanos, el Ejecutivo federal realiza esta visita que parecen vacaciones en la entidad suriana, en donde se siente apapachado por los militantes lopezobradoristas en comparsa del gobernador de la entidad, Héctor Astudillo Flores, que lo hacen sentir “como en casa”.

Días previos a esta visita de Andrés Manuel a Guerrero, había dispuesto que se reiniciarían clases en el inicio del siguiente ciclo escolar y se topó con que en Acapulco, en el hospital del Quemado, los nuevos ingresos corresponden a niños menores de 10 años, quienes presentan síntomas de la que pudiera ser la nueva variante denominada Delta, tras no presentar cuadros febriles, pero sí falta de oxigenación.
Astudillo, el de la comparsa, el gobernador priísta más morenista que propios militantes, acompaña de manera institucional, presumiendo los supuestos logros de su gobierno.

La parafernalia mediática y la campaña publicitaria del sexto informe de labores del mandatario guerrerense fluctúa en medio de una crisis de salubridad por Covid-19, sin que utilice los mismos mecanismos para realizar campañas preventivas contra la enfermedad.
El mandatario estatal y el aparato de su gobierno se han empeñado en difundir las acciones de gobierno en lugar de campañas de prevención. Los módulos o filtros sanitarios en las playas han casi desaparecido. Las brigadas de concientización han desaparecido por completo.

El transporte público fluye sin protocolos ni guardar distancias y mucho menos sin alguna autoridad de salud estatal que revise o regule la situación.
De acuerdo con cifras oficiales hasta media semana, Guerrero era primer lugar en aumento de casos de Covid-19 en México. De acuerdo a estadísticas de la Secretaría de Salud Federal la entidad suriana ha presentado un aumento del 585.7 por ciento.
Pero los ejecutivos estatal y federal siguen en la sinergia política. López Obrador no tienen ningún proyecto emblemático o estructural en Guerrero que pueda revisar, por eso viene, según él, a supervisar la aplicación de los programas federales en la entidad.
Y el gobierno de Héctor Astudillo gasta millonarias cantidades en espectaculares, publicidad en pautas pagadas en redes sociales y medios de comunicación.
Mientras todo esto sucede, Guerrero, especialmente el puerto de Acapulco, sucumben ante las nuevas variantes de Covid-19 que ya tienen registro en varios estados del país.
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