Por: Ernesto Caballero
La administración de Abelina López Rodríguez al frente del Gobierno Municipal de Acapulco, tuvo distintos vaivenes y desaveniencias, pero tuvo también grandes áreas de oportunidad para poder marcar la diferencia.
Cabe señalar que el inicio del gobierno de Abelina López en 2021, estuvo marcado por la resaca, por decirlo así, de la última fase de la pandemia por Covid-19, que hizo que el mundo completo se detuviera. Que si bien no comprometió a su gobierno con una parálisis como sí lo hizo con el anterior gobierno, tuvo a bien a saber dirigir los esfuerzos administrativos para cumplir con la reactivación del municipio conforme a la que en el mundo comenzaba a darse.
Y por si fuera poco, en la recta final de su tercer año de su trienio, el gobierno municipal, al igual que todos los acapulqueños, sufrió los embates del huracán más potente que ha tenido registro el océano Pacífico, el huracán Otis.
Y ahí, de plano, le tocó, de la mano del gobierno de México y de la mano de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, sacar adelante a un municipio que quedó desquebrajado, fracturado y con su principal actividad económica (el turismo) totalmente destruida.
López Rodríguez se dio a la encomienda de redirigir los presupuestos, pero también de enfocarse a realizar nuevas gestiones para generar recursos e inversiones en la ciudad.
Tuvo también que saber jugar sus mejores cartas para no desviar recursos y poder sanear las finanzas, que se venían arrastrando en Acapulcode tres o cuatro administraciones atrás.
Tuvo también que saber aprovechar “el reset” que provocó el huracán Otis, con la estima de una recuperación pronta de la ciudad, bajo la encomienda de seguir cuidando que el municipio no se endeudada más. Y lo logró.

La prueba de ello, es los pagos anticipados de los aguinaldos a los trabajadores del municipio, el manejo e la deuda con la Comisión Federal de Electricidad en la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA). El sacar a la clase trabajadora del estatus negativa ante instituciones bancarias. El pago puntual de la nómina. El conseguir la opinión positiva en el Servicio de Administración Tributaria (SAT), para con ello, lograr la posibilidad de obtener créditos bancarios mayores para solventar, en un futuro, cualquier imprevisto financiero.
Y para que todo esto pasara, se reestructuró la deuda pública que provocó el paso del Puente Bicentenario, de 327 millones de pesos.
Asimismo se pagaron 776 millones de pesos de CAPAMA a CFE y se pagó 450 millones de pesos en la deuda de adquisición de terrenos.
También destacan la deuda pagada de 57 millones de pesos pagados al ISSSPEG, 15 millones más al SUSPEG y 80 más a ZOFEMAT.
Y en Fonacot se liquidaron 55 millones de pesos, con lo que se redujo la deuda a tan solo 19.5 millones.
Hizo lo mismo con la deuda de SAT de 612 millones de pesos. Se saldaron laudos laborales que oscilan en 150 millones de pesos.

Cabe resaltar que dichos logros han sido alcanzados, sin apoyo del gobierno estatal durante estos tres años de Abelina López Rodríguez al frente.
Y es que antes, siendo los gobiernos del mismo partido, era fácil obetener un rescate financiero por parte del Estado hacia el municipio. Hoy, eso no ocurrió.
Abelina López Rodríguez logró sacar a flote al Puerto de Acapulco ante la adversidad y em desastre financiero en el que se encontraba sumido el municipio.
La gran encomienda de Abelina López era sanear las finanzas del municipio, puesto que tenía claro y bien trazado el rumbo político que tomaría.
Y es que tiene bien sabido que para actuar hacia afuera, como ahora lo intentará, tendría que haber tenido orden en la casa.
La reelección es el camino que ya había puesto en la mira, por lo que, para este entonces, lo que buscará ahora en adelante, es una intervención integral en donde hace falta.
Si bien es cierto, que es innegable que el talón de Aquiles de esta y de las últimas cinco administraciones pasadas, es el tema del agua y el saneamiento de la bahía de Santa Lucía.
Sin embargo, ante las diferentes gestiones realizadas por la alcaldesa, hoy ya se trabaja árduamente y en colaboración con los tres niveles de gobierno, para atender esto que ya era una situación de emergencia.
La otra arista en la que tendrá que poner empeño el gobierno municipal de la siguiente administración, también a su cargo, serán el mejorar los servicios públicos municipales.
Y donde habrá que poner énfasis es en el tema del ambulantaje y por supuesto en la coordinación con los tres nuevos de gobierno para bajar los índices de inseguridad.
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