*“Ya estuvo bueno”, “Sin miedo y con todo” y “A como dé lugar” son frases propagandísticas que logran sólo un estímulo: penetrar en la conciencia del electorado como una campaña de odio, desfalco y confrontación.
Por: Ernesto Caballero
Hoy es la fecha que marca el calendario electoral, para que ante la ley se difunda o promueva el voto en favor de algún candidato o candidata de cualquier partido político, para su selección de algún cargo de elección popular o de mayoría relativa.
Como en cada proceso electoral, el sello distintivo de estas elecciones fue sin duda, la confrontación, la denostación, el ataque y la polarización. Marcas que no solo se manifestaron en las campañas presidenciales, sino que se expresaron en los candidatos a senadores y diputados federales, e incluso que se acrecentaron en la competencia por la “joya de la corona” de Guerrero, es decir de Acapulco.
Los candidatos expuestos ante los reflectores mediáticos de los medios de comunicación y de las redes sociales, aprovecharon cada ocasión pertinente para sacar algún ataque hacia sus contrincantes.
Y es que desde que se formularon las campañas, y desde sus arranques los propios candidatos utilizaron con pretextos de usar eslogan de campañas, frases que anteceden o suponen una contienda de revanchas y de ausencia de propuestas.
El candidato de la coalición “Por Guerrero al Frente”, Joaquín “Jacko” Badillo, desde el arranque de campaña, ante miles de militantes, manifestó que su campaña sería un ejercicio electoral que iría “Sin miedo y con todo”. Arguyendo que el candidato de la coalición PRI-Verde es una figura que el aparato que lo respalda, representa el miedo que enrarece y que somete a la sociedad bajo el yugo del “apoyo de grupos oscuros y delincuenciales”, como lo llegó a manifestar.
O que inclusive “condiciona la voluntad del voto, con la restricción de hacerle llegar programas como el de prospera, 65 y más, entre otros”.
Lo que no contempló el equipo de trabajo del supuesto “candidato de la seguridad” es que la guerra sucia dejaría en evidencia las 85 demandas laborales que presentan las empresas que ostenta como titular el empresario acapulqueño, que, por cierto, después del Ayuntamiento porteño, es el empleador más grande del municipio, con más de tres mil plazas ofrecidas en distintos estados y municipios.
Mientras que el candidato de la coalición “Transformaremos Guerrero”, Ricardo Taja Ramírez contempló manejar que el triunfo se dará “A como dé lugar”. Frase que ofrece un manifiesto no expresado que pudiera considerarse poco atinado. Puesto que dicha premisa refiere que el triunfo pudiera darse bajo cualquier circunstancia. Esto lo pondría en tela de juicio, ante los señalamientos de los otros candidatos que se la pasaron acusándolo de diversos hechos.
Lo preocupante de los hechos sobre el proceso electoral, es que el equipo de trabajo de Taja Ramírez, con ese eslogan, dejó claro que podían hacer cosas como las que hicieron los priístas con tal de defenderse de los señalamientos de Badillo Escamilla. Fue claro que a como dio lugar obtuvieran información privilegiada para atacar al candidato del “Frente”.
El uso faccioso de las instituciones públicas, como la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, es un claro ejemplo de que los priístas encontraron la manera de pujar con evidencias reales el trabajo del candidato de la coalición PRD-PAN-MC, quien no estaba libre de culpa después de abrir la boca para hacer ataques electoreros.
Por su parte, la candidata de la coalición “Juntos Haremos Historia”, Adela Román Ocampo, se dispuso a manifestar en su discurso la frase “Ya estuvo bueno”, que incluso llegó a aparecer en playeras y lonas de su campaña.
La frase conminaba supuestamente, a que el electorado, dejara todas las humillaciones de la “mafia del poder”, y se concentraba en que por medio de la herramienta del voto, manifestara la sociedad su repudio al avasallamiento de la clase política corrupta de siempre, llámense priístas, perredistas, o panistas.
Lo cierto es que se conducía, hasta la recta final, solo en el discurso. Sin embargo hasta hace poco días, comenzó a signarse la encomienda de enemistarse con la figura del gobernador Héctor Astudillo, y con todo su aparato gubernamental. De quien, según la propia Adela Román, ahora el estado se ha enfrascado en obviar un claro embate en contra de su campaña.
Además ha repartido parejo, ha dicho que “Taja Ramírez representa lo más bajo de la política, la corrupción y la impunidad”. Ha señalado que Jacko Badillo no tiene oportunidades para ganar la elección, y sobre todo, se afanado en lograr mediáticamente que Zeferino Torreblanca haya entrado en el escenario político, con el espectáculo de las supuestas declinaciones.
Luego entonces, si “ya estuvo bueno” y “no queremos más de lo mismo” para que se afana en entrar al juego político en el que los demás adversarios la han dispuesto.
Lo cierto es que la concordia y la civilidad no ha sido muestra de ninguno de ellos. “Ya estuvo bueno”, “Sin miedo y con todo” y “A como dé lugar” son frases propagandísticas que logran sólo un estímulo: penetrar en la conciencia del electorado como una campaña de odio, desfalco y confrontación.
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