*El exdiputado federal plantea revisar aciertos, errores y correctivos para fortalecer la organización de grandes eventos turísticos en Acapulco
El Maestro Fermín Gerardo Alvarado Arroyo, fijó una postura de evaluación y visión de futuro sobre la realización del Acamoto 2026, señalando que el evento dejó importantes lecciones para Acapulco en materia de turismo, seguridad, coordinación institucional y organización urbana.
En ese sentido, propuso que después de esta edición se instale una mesa seria de evaluación, integrada por autoridades, sector turístico, representantes ciudadanos, organizadores y cuerpos de seguridad, para revisar de manera objetiva qué funcionó, qué no funcionó, qué debe corregirse y cómo mejorar la organización de futuras ediciones.
El también académico subrayó que Acapulco necesita avanzar hacia un modelo turístico moderno e inteligente, donde los grandes eventos no solo atraigan visitantes y derrama económica, sino que también garanticen seguridad, movilidad, limpieza urbana, protección civil y una mejor convivencia para residentes y turistas.
“Hoy el turismo ya no se mide solo por cuánta gente llega. También se mide por cómo funciona la ciudad, cómo se protege a las familias y cómo se construye bienestar colectivo”, afirmó Fermín Alvarado.
Indicó que, aunque esta edición registró una menor participación respecto a años anteriores, también mostró un operativo de seguridad más fuerte y coordinado, lo que contribuyó a mantener condiciones de mayor control y estabilidad durante el fin de semana.
“Acapulco necesita turismo, derrama económica y actividad para miles de familias; pero también necesita orden, responsabilidad y convivencia social. El reto no es cancelar eventos… el reto es gobernarlos bien”, expresó.
Alvarado Arroyo reconoció que el Acamoto generó movimiento económico, ocupación hotelera y actividad comercial para diversos sectores del puerto; sin embargo, consideró que el principal desafío hacia adelante es evitar improvisaciones y construir mecanismos permanentes de planeación y coordinación.
“Acapulco no puede seguir reaccionando cada año sobre la marcha. Necesita planeación, prevención y visión estratégica para manejar eventos de gran magnitud”, sostuvo.
Asimismo, señaló que hubo sectores que consideraron un error enviar señales de rechazo o excesiva presión hacia el turismo biker, ya que miles de visitantes representan consumo, empleo temporal y derrama económica para muchas familias acapulqueñas.
“Acapulco no está en condiciones de despreciar ninguna actividad turística que genere economía para la ciudad. Pero también es cierto que toda actividad debe desarrollarse con orden, reglas claras y responsabilidad compartida”, puntualizó.
Finalmente, Fermín Alvarado reiteró que Acapulco tiene capacidad para seguir siendo sede de grandes eventos nacionales e internacionales, siempre que exista coordinación, autoridad, planeación y decisiones firmes.
“Cuando hay orden, coordinación y visión, Acapulco gana. Gana el turismo, gana la economía y ganan las familias. El futuro turístico del puerto debe construirse con responsabilidad, inteligencia y resultados”, concluyó.
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