Por: Enrique Caballero Peraza
Benjamin Franklin (Político y Polímata estadounidense 1706 – 1790)
Mi primera graduación no fue en kínder, a los cuatro años (dado que no había kínder cerca de mi casa, empecé mi educación primaria), esto sucedió en el Colegio Acapulco, de los profesores Vega, sus hijas, Elsa y Clarita, fueron mis maestras.
Antes a los dos años había cursado kínder en Chihuahua y lo había continuado en Ensenada, Baja California.
Me hubiera gustado graduarme en esa primaria donde estuve desde primero a quinto, pero mis padres prefirieron cambiarme en sexto de primaria al Colegio La Salle, para ahí terminar primaria y continuar con la educación secundaria. Continué la preparatoria en la misma institución, pero no participé en la graduación, ni siquiera asistí a la ceremonia académica, una diferencia con nuestros compañeros hizo que Carlos Vélez, Gabriel Rojas del Castillo y un servidor, no participáramos, obtuve la documentación correspondiente y a los dieciséis años empecé mi primera carrera: Medicina, en la Universidad La Salle.
Llevaba dos años estudiando, cuando decidí inscribirme en Psicología en la UNAM, en sistema abierto. Posteriormente cursé una especialidad en Psicoterapia, en la Asociación Mexicana de Psicoterapia Dinámica. Después del internado, presenté mi examen profesional, con sinodales, después del escrito, que aprobé.
El examen en medicina, no es sobre una tesis, es sobre toda la carrera, decidí no avisar a mi madre, (mi padre ya había fallecido) hasta tener la certeza de haber aprobado, le avisé para darle la buena noticia, pero decidió no acompañarme, así que solo estuve en la misa de acción de gracias y no acudí a la comida celebración.
Después estudié Periodismo, poco después Pedagogía y un día los dirigentes de Acción Nacional me sacaron de mi consultorio, para llevarme a participar políticamente, fueron nueve años de participación intensa, fui diputado federal y local, presidente de mi partido por siete años y consejero nacional durante nueve, en ese tiempo empecé a realizar estudios sobre política, a nivel diplomados: Historia, Teoría y Análisis Política, impartido por el Instituto de Investigaciones Legislativas de la UNAM, en coordinación con el Congreso Federal y posteriormente Filosofía Política, impartido por la fundación Antonio Gramsci y coordinado por el Congreso Local del estado de Guerrero.
Pasaron algunos años y tuve la oportunidad de estudiar a distancia un diplomado en “Antiaging Medicine” en la Universidad de Yale, en 2008 y en 2012 decidí ingresar a la maestría en Ciencia Política en el Instituto Internacional de Estudios Políticos Avanzados, Ignacio Manuel Altamirano. (IIEPA-IMA), adscrito a la UAGro.
Concluí los estudios de maestría, (no hubo graduación) logré estudiar en línea en la JFK de Harvard, un curso sobre American Government y me enteré que, en la Universidad Americana de Acapulco, donde ya estaba impartiendo clases, empezaba un doctorado en Administración Pública y Ciencia Política, inscribirme era el paso lógico a seguir.
Durante los dos años y medio que duraron los estudios de doctorado, tuvimos la oportunidad de hacer el diplomado de derecho electoral y tomar el taller sobre Violencia Extrema, impartido en conjunto por el IIEPA-IMA y la Sorbona.
El día jueves 15, acudí a mi primera ceremonia de graduación, desde que empecé mi vida académica, el acto fue simbólico y emotivo, es reconfortante mantener un sentimiento de pertenencia a un grupo, en la convivencia, estuve acompañado de mi familia, que son mis amigos y las personas que más amo: mi nieto Luis Karlo, hijo de hija Daniela (quien fue acompañado por sus dos abuelos paternos, Charo y José Luis), mi hijo Carlo Alejandro, José Armando Medel, mi indiscutiblemente mejor amigo, el arquitecto Gabriel Rojas del Castillo; el culto Patrick Stin, mi adorada Lumi Dehesa de Kepenyes, las guapas Emilia Micha y Omega Ponce, al acto académico también acudió en representación de “La manada extraña” (compañeras de la maestría) la hermosa Blanca Martínez Oliva, extrañé a Matilde Ortiz de la Borbolla quien en último momento no pudo asistir y entre otro compañero y un servidor, compartimos la presencia del joven diputado Moisés Reyes Sandoval quien acudió acompañado de su familia.
Aristóteles decía que: La educación es la mejor provisión para una edad avanzada.
No tengo palabras para agradecer a mis maestros, y no voy a mencionar ningún nombre, todas y todos ellos fueron trascendentes, (incluso los que nos calificaron de manera estricta) y respecto a mis compañeros, solo me queda reafirmar, la cita de Pablo Neruda que utilizó Sergio Salmerón en su discurso, representando a la generación: Nosotros los de entonces, ya no somos los mismos.
Gracias por haber compartido parte de estos dos años y medio de su vida conmigo.
Gracias a todas y a todos: Jacko, Lianka, Miguel, Salvador, Jesús, Jorge, Ernesto, Mario, Carlos, Carlos Armando, Rosa Icela (indiscutiblemente mi mejor amiga), Luis, José Luis, Ignacio, Juan Manuel, Manuel, Nadim, Sergio, Adriana, Benjamín, Javier, Jorge Alejandro, Sergio y Nora.
Apliquemos el lema de una institución que también es mi alma mater. Indivisa Manent y recordemos que lo que parece ser el final, es en ocasiones tan solo un nuevo comienzo.
P.S. Una última frase de agradecimiento a nuestro padrino: Mario Melgar Adalid. Le puedo asegurar que nos atreveremos a vivir nuestros sueños.
Y una última oración (literalmente) a San Rigo, quien argumentaba utilizando el Teorema de Completitud de Gödel y yo le intentaba rebatir aplicando la Teoría de Superconjuntos del Principia matematica de Russell y North, en discusiones apasionantes e interminables sobre el todo creado y la eterna duda sobre la posibilidad de la existencia de Dios.
San Rigo (llamado así cariñosamente) merece la canonización inmediata, solamente por habernos soportado todo este tiempo.
A todos nuestros docentes:
_Maxima admiratione.
Felicitate et vitam longam_
![]()