*Los aspirantes de siempre hoy ven otro competidor serio en la carrera electoral hacie el 2027.
*Se nota una estrategia para intentar bajar las aspiraciones del empresario restaurantero.
Por: Ernesto Caballero
Es innegable que este 2026 es un año político, y poco falta para que sea electoral. Como también es inevitable que los perfiles políticos buscan el acomodo, el manejo de las redes y el ajuste de la percepción a como dé lugar.
Y en ese “estira y afloja”, los perfiles mayor consolidados son los que de entrada, están viviendo lo que la vieja política ha denominado “guerra sucia”.
Justo es lo que está pasando con el Presidente de la Comisión de Infraestructura del Consejo Consultivo del Turismo en Guerrero, Jesús Zamora Cervantes, quien ha recibido una oleada de embates públicos a través de algunos medios digitales y las redes sociales.
Nada es casualidad en términos de política. Y es que Zamora Cervantes ha “levantado ámpula” y “pisado callos” de aquellos que son aspirantes eternos o chapulines partidistas, que están en la espera de gobernar la joya de la corona en el estado de Guerrero, es decir, Acapulco.
Pero bastó con que algunos medios de comunicación serios y algunas plataformas o consultoras lo pusieran en la palestra de las encuestas para que esto pasara. Definitivamente hombres y mujeres que ya sentían que esta “era la buena” para gobernar al puerto, hoy ven otro competidor serio en la carrera electoral del 2027.
Y así, es como el líder de Prestadores Turísticos del Frente de Defensa de las Playas de Acapulco se hizo acreedor a esta oleada de críticas, que trataron de exhibir como algo malo, el que de desempeñara como asesor del Gobierno Municipal.
Y es que para nadie era un secreto que Zamora Cervantes fungía como un asesor de la Presidencia Municipal actual; él mismo lo había pregonado mucho tiempo atrás. Y esto no se acredita como ninguna falta.
Tampoco es un secreto lo que gana por desempeñar esa actividad, tan es así, que el portal de transparencia, arroja la cantidad con la que el municipio paga sus servicios. Y con ello, se acredita que no hay delito ni persecución alguna.
Lo que sí se esgrime es que existe hoy en día ya, una estrategia para intentar bajar las aspiraciones del empresario restaurantero.
Pero para que esto ocurra, tendrá que ser mucho mayor el esfuerzo de los peones que ponen el ojo en la paja ajena, pues el propio Zamora Cervantes se ostenta como un hombre integro, de valores y que no tienen un interés desesperado por querer ser candidato.
Muy por el contrario, bajo su estilo y vocación, ha encontrado la manera de servirle a diferentes sectores de acuerdo a las diferentes “trincheras” que ha ocupado. Y desde la percepción, en esa vía se ve que seguirá, pues de acuerdo a sus intenciones e intereses, busca servirle a Acapulco.
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