*Este fascinador de la política, casi al grado de un alquimista, quien vende “humo político”, lo que intenta, es desdoblar su equipo de “unos cuantos” a puestos sistemáticos de gobierno en los que pueda capitalizar dividendos y prevendas.
Por: Ernesto Caballero
Bendito favor le venimos a hacer a Yoshio Ávila González al preguntarle a Esthela Damián por él. Menudo resultado que bien “supo bajar ese balón”. Y como no, si ha dejado de ser el joven soñador y se ha convertido en un tiburón de la política…
Sin duda supo capitalizar el hecho público del alejamiento de la aspirante a Coordinar los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación, Esthela Damián Peralta. A su propio estilo y bajo el manto de sus medios aliados, consolidó un movimiento que parecía un contrapeso o una declaración que le viniera en contra, hoy lo ha desmenuzado a tal grado, que piensa que va a registrarse en la convocatoria para el municipio de Acapulco, pues asegura que su aspiración es legítima.
Pero además, el multicolorido partidista asume que va a poder competir, porque, en efecto, la convocatoria de Morena y aliados estará abierta también a la sociedad civil. Por ello la urgencia de buscar a Alfonso Ramírez Cuéllar. Sabe que se tiene que apalancar con alguien para sostenerlo.
Y este chico, un fascinador de la política, casi al grado de un alquimista, se vende con las figuras representativas de Morena con “humo”. Es decir, con liderazgos que tienen el control de mucha gente y con el discurso de que ha sido el segundo lugar en el anterior proceso electoral. Y al estilo propio de Juventino Cota Montaño, uno de sus mentores y quien verdaderamente lo ha impulsado de principio a fin, hace de su figura un escaparate que envuelve los ojos y pensamientos de quienes le compran la idea de un gran movilizador.
Por el hecho de creer en él, ha ‘embaucado’ a varios, entre ellos al propio Adán Augusto López Hernández, quien por cierto, con acuerdos políticos con Martín Bátrez, logró colar a personas a fines al chico maraviyoshio a las principales estructuras de la Delegación del ISSSTE, con los resultados llenos de corrupción e impunidad que todos ya conocen.
Y Ávila González es tan sensato que tiene razón en lo que dice: “Yo no condicioné mi apoyo a Esthela Damián Peralta a cambio de una candidatura”.
Aunque dos veces sostenidos, por la propia morenista en diferentes medios de comunicación, incluyendo a nosotros en primicia, la aspirante a la Coordinación Estatal fue clara y enfática: “él construye su ruta, pero yo no puedo garantizarle candidaturas a nadie”. A él bien que le quedó ‘el saco’.
El tema es que Ávila González no quiere participar realmente por una Coordinación Municipal por Acapulco, él sabe perfectamente que está “fuera de la jugada”, aunque sea una aspiración legítima como le dice.
Realmente, su aspiración va más allá de eso. Él buscaría desdoblamiento, a través de su equipo de trabajo, como ya lo hizo en el ISSSTE, para que teniendo comprometido las supuestas miles de gente que trae, se entreguen puestos claves y prebendas en áreas que tengan que ver con compras, adquisiciones y proveedurías.
Yoshio Ávila ha aprendido a vivir, literalmente de la política, incluso, me atrevería a decir que enriquecerse a costa de estas ventas “de nada”. Y es que la concentración de sus votos afines, no son realmente de él, son de liderazgos como el de Silio Gómez, quien posee un capital político en la ruta histórica de la zona rural; la ex candidata del PAN a la Presidencia Municipal de Acapulco, Luisa Fontova quien obtuvo casi 13 mil 500 votos en la elección local; Gustavo López Teliz, a quien sí se le puede ver una lucha social de décadas y que sostiene un bastión de altruismo y buen oficio político en la gestión pública; además Bulmaro Cabrera Rojas, dirigente de la Coalición de Fuerzas Democrática Guerrerense, quien ha sido un referente de izquierda y ha sostenido momentos partidistas en su organización por mucho tiempo a base de la gestión y el cumplimiento de la palabra. Y hasta de Joel Castillo Gómez, quien es un conocido líder de comerciantes, empresario restaurantero y ex diputado local del PRD en la zona de Pie de la Cuesta.
Y no podría estar completa esta lista, sin la regidora Ángela Palma, que si bien es cierto, no es nada productiva en el cuerpo edilicio del Cabildo de Acapulco, es inminente sus arrastre y arraigo valioso de su capital político en Puerto Marqués y sus zonas aledañas. A ella es que le deben el número de votos conseguimos por MC en la pasada elección, incluso más a ella, que a toda la estructura del ex gobernador Héctor Astudillo Flores al frente de la franquicia naranja.
Pero Ávila González, ese mueve solamente a su mamá y las señoras que lo vieron crecer en el parque de la Iguana, de un lado para otro en todos los actos públicos. Sin olvidar claro, que los que ‘hacen bulto’ de la misma manera (moviéndolos de un lado para otro) son a los que terminan beneficiándose con plazas, cuentas, nóminas y puestos de confianza. ¿Y el pueblo?
Se reitera, maraviyoshio es honesto en lo que dice: él no quiere ser candidato, él quiere condicionar esta estructura descrita anteriormente, para poder alcanzar más dinero y poder. Dirá que si Ramírez Solorio ha encontrado su “modus vivendi”, allanando espacios en las regidurías cada 3 años, por qué él no podrá hacer lo que llegó a hacer Evodio Velázquez cuando tenías sus alcaldes en diferentes municipios.
Beatriz Mojica el objetivo de Ávila González; y ya tiene un pie adentro
Las baterías de Yoshio Ávila González están enfocadas a llegar ahora a Beatriz Mojica, por ello la búsqueda desesperada de Ramírez Cuéllar hace unos días.
Sabe que este último, es el referente político de altura que sirve como enlace con la Presidenta Claudia Sheinbaum, con la dirigencia nacional de Morena y hasta con los equipos representativos en los estados. Y es de quien busca la anuencia para poder inscribirse en la convocatoria para la Coordinación Municipal de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación.
Pero esencialmente, es quien podría abrirle la puerta para que Beatriz Mojica reciba sus huestes a petición de parte.
Mojica Morga tendrá que abrir bien los ojos si quiere los supuestos 46,631 votos que ostenta Ávila González de su anterior elección, su costo puede ser mayor, incluso le puede venir mal; habría que decirlo claro: por alguna buena razón, fue desairado en el proyecto de Esthela Damián.
Sin embargo, ya es seguro que algo haya apalancado Ávila González con Mojica Morga, pues ya los lacayos y “misioneros” del primero hacen tareas de difusión en redes sociales de las actividades de la segunda.
Y se confabulan además, algunas adhesiones importantes al proyecto de la Consejera Nacional que también han apoyado equívocamente a Yoshio Ávila, pero que seguro fungen como avanzada política.
Veremos que también caen estas adhesiones a un grupo que se ha caracterizado por ser un tanto sectario políticamente hablando.
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