*La mayoría de los regidores, alzaron la mano para aprobar que Quijano Buitrón y Batani Giles puedan seguir cobrando en el ayuntamiento como regidoras y en el Sector Salud como trabajadoras de sus respectivas dependencias.
Por: Ernesto Caballero
El día de ayer, fueron aprobadas la constitución y presidencia de todas y cada una de las comisiones que se integrarán al interior del cabildo porteño. Por unanimidad y con un solo voto en contra, el de la regidora del PSM, Margarita Rivera Vélez, quedaron constituidas. “Se dio muestra de madurez política e imperó el interés supremo por Acapulco”, signó la Presidente Municipal Adela Román.
Sin embargo, el punto número tres a tratar en el cabildo porteño, fue un acuerdo económico, que presentaron las regidoras Liliana Quijano Buitrón y Alva Patricia Batani Giles, quienes solicitaron la autorización para continuar desempeñando sus funciones en el sector salud, con el argumento de que dichas actividades las desarrollan durante el turno nocturno, y que no afectan por ende las actividades y desempeño de ellas como regidoras.
Además, argumentaron que la ley orgánica del municipio, emitida por el Congreso del Estado de Guerrero, estipula que las funciones de salud, investigación y docencia, pueden ser permisibles de seguir en funciones, si el cuerpo edilicio porteño lo aprueba.
Al ser sometido a votación, el día de ayer, la mayoría de los regidores, alzaron la mano para aprobar que Quijano Buitrón y Batani Giles puedan seguir cobrando en el ayuntamiento como regidoras y en el Sector Salud como trabajadoras de sus respectivas dependencias.
Lo anterior nos hace pensar dos premisas, la primera de ella, es que en la clase política, “perro no come perro”, es decir, entre los políticos no se harán daño y mucho menos, realizarán acciones que permeen en su propia contra. Por ello, el voto de casi todos los regidores fue en favor de que las dos regidoras puedan seguir cobrando en dos lugares distintos.
Y la segunda, más que una premisa, es una duda que sale a todas luces; y es que cualquiera se permite cuestionar, que si las regidoras tienen permitido por la ley que trabajen en dos sectores burocráticos, y que además lo hagan en el horario nocturno, en uno, y matutino en otro, nos hace suponer que tenemos dos regidoras “supremas”, casi casi tipo “robots”, pues para ellas no es necesario dormir, sino todo el tiempo estar trabajando.
Pero la culpa no la tienen ellas, puesto lo que buscan es seguir “mamando de la ubre” a como dé lugar. La culpa es que el cuerpo edilicio no es escogido por el electorado, ya que solo es la composición de una planilla integradoras que no figura en el momento de la elección de un voto.
Pero sin duda, de quien sí es la culpa, es de todo el cuerpo edilicio solapador de estas viejas prácticas, que evidencia la pobreza política y la falta de criterio para poder definir liderazgos que lleven a la ejecución la voz del pueblo. Hipócritas les grita el pueblo, la verdad los alcanzará algún día.
El voto incluyó a toda la fracción priístas, a casi toda la fracción de morena, salvo uno que se abstuvo, a los dos únicos del PRD y hasta al regidor del PES que es único. Se sumó la una abstención más del PT y el voto en contra del PSM.
La cátedra de Adela Román.
Por otro lado, la alcaldesa porteña, Adela Román Ocampo, dio cátedra sobre el tema, pues fue la única que tomó voz para enriquecer el debate, antes de ser votado el acuerdo económico.
El voto fue certero, “y por ello mi voto es a favor, y usted disculpe regidora”, le dijo a la regidora Alva Patricia Batani Giles, quien fue la que presentó el acuerdo económico al pleno.
“Si yo estoy pidiéndole al Secretario de Finanzas, que cruce nóminas, con la UAGro, con el Gobierno del Estado, con el Congreso y con otras dependencias, se me hace una incongruencia, que usted siendo regidora esté pidiendo eso”, sentenció con voz firme la alcaldesa
Atendiendo a los principios de austeridad que marca la nueva administración republicana, el reclamo de la Presidente Municipal a una regidora de su mismo partido, se hace evidente, cuando son éstos, los propios Morenos, los que quebrantan las reglas y compendios que emanan de un nuevo pensamiento político, en el que sobresaltan el no robarás, no abusarás del poder y sobre todo el no mentir.
En fin, el pueblo se da cuenta de que, en política, “perro no come perro”, y el cabildo porteño “para muestra, el botón”.
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