*Guerrero se ubicó entre los primeros lugares a nivel nacional con un 20.7% de prevalencia en depresión, seguido de los estados de Tabasco y Durango.
*En cuanto a los casos de ansiedad, los estados con mayores índices fueron Puebla y Chiapas, con un 57.8%, mientras que Guerrero se mantuvo dentro de los tres primeros lugares con un 56.3%.
Por: Janet Bello
La salud mental es un tema que se ha convertido en la mayor causa de perdida de miles de vidas, especialmente entre jóvenes de 10 a 19 años. Las principales enfermedades detectadas en este grupo son la depresión y la ansiedad, padecimientos que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), afectan a más de mil millones de personas en el mundo, las cifras también revelan que, entre la población mexicana de 18 a 29 años, las mujeres representan el 67.1% de los casos reportados, frente a un 32.9% de hombres.
Según datos del INEGI correspondientes al 2023, el estado de Guerrero se ubicó entre los primeros lugares a nivel nacional con un 20.7% de prevalencia en depresión, seguido de los estados de Tabasco y Durango. En cuanto a los casos de ansiedad, los estados con mayores índices fueron Puebla y Chiapas, con un 57.8%, mientras que Guerrero se mantuvo dentro de los tres primeros lugares con un 56.3%.
El Gobierno Federal ha creado 341 Centros Comunitarios de Salud Mental y Adicciones (CECOSAMA) para ofrecer atención gratuita a personas sin seguridad social. Además, se implementado un plan nacional con enfoque de género y derechos humanos, que incluye la capacitación del personal, la mejora de la información y el fortalecimiento de los servicios.
Por su parte, el IMSS ha aplicado cuestionarios de detección de salud mental y organizado congresos enfocados en la detección oportuna de síntomas de depresión, ansiedad y trastornos de pánico, principalmente en personas de 20 años en adelante. También se ha puesto en marcha el protocolo “Código 100”, diseñado para la atención inmediata de emergencias por riesgo suicida.
Guerrero continúa entre las entidades con mayores índices de depresión y ansiedad a nivel nacional, con un incremento estimado del 12% hacia finales de 2024.
Ante este panorama, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda destinó 15 millones de pesos para fortalecer el programa estatal de salud mental, que contempla la compra de equipo médico, medicamentos e infraestructura con un enfoque preventivo.
Actualmente, en Guerrero operan 35 centros de salud, 24 hospitales generales, una clínica de salud mental y 11 unidades UNEME-CECOSAMA con servicios especializados. Además, se han realizado campañas de detección temprana y atención de trastornos mentales, particularmente de depresión y ansiedad.
En municipios como San Marcos, Chilpancingo, Tlapa de Comonfort y Coyuca de Catalán se han incorporado psiquiatras a los centros de salud para ampliar la cobertura. Asimismo, el Congreso del Estado analiza una iniciativa de Ley de Salud Mental con perspectiva de género, prevención, diagnóstico y rehabilitación.
Factores detonantes: desastres y violencia
El contexto social y geográfico del estado también ha sido determinante. Guerrero, por su ubicación costera, ha sido golpeado por fenómenos naturales como los huracanes Otis (2023) y John (2024), que dejaron a su paso destrucción, pérdidas materiales y humanas, factores que pueden detonar estrés postraumático, ansiedad y depresión.
A ello se suma la violencia e inseguridad persistente en municipios como Acapulco, donde los problemas de crimen organizado, homicidios y desapariciones agravan el miedo, la desconfianza y el trauma social, favoreciendo la aparición de trastornos psicológicos.
¿De verdad existirán las clínicas especializadas y programas de atención? ¿por qué siguen aumentando los casos de depresión y ansiedad en Guerrero?
La respuesta podría encontrarse en la falta de acceso a la información , la estigmatización de la salud mental y la atención real que recibe la población.
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