Acapulco, Guerrero, 2 de noviembre de 2026.
En el marco de sus recorridos por colonias, barrios y comunidades, así como de los encuentros ciudadanos y las Asambleas Informativas en Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, Fermín Alvarado Arroyo afirmó que los problemas, retos y desafíos de Acapulco tienen solución, siempre que se atiendan con visión de futuro, equipo profesional, planeación, orden, coordinación institucional y participación ciudadana.
Como aspirante a la Coordinación Municipal de los Comités en Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional de Morena, señaló que el diálogo directo con las y los acapulqueños —vecinos, profesionistas, comerciantes y prestadores de servicios turísticos— permite escuchar de primera mano las necesidades de la ciudad, pero también reconocer su enorme potencial.
Alvarado sostuvo que Acapulco necesita respuestas concretas y prioridades claras en cinco grandes desafíos:
- Seguridad: recuperar la tranquilidad de las familias, fortalecer la prevención, mejorar las capacidades institucionales y reconstruir la confianza ciudadana.
- Agua potable: garantizar que el agua llegue a los hogares mediante una reingeniería integral de CAPAMA, eficiencia operativa, combate a las fugas y manejo transparente de los recursos, sin privatizar el servicio.
- Servicios públicos: mejorar la recolección de basura, el alumbrado, el drenaje, el saneamiento y el mantenimiento de calles y espacios públicos.
- Economía y turismo: recuperar la competitividad turística, diversificar la actividad económica, atraer inversiones, fortalecer a las empresas locales y generar empleos y oportunidades.
- Movilidad, orden y sustentabilidad: enfrentar el rezago vial, ordenar el crecimiento urbano, mejorar el transporte, proteger el medio ambiente y preparar a la ciudad ante los riesgos climáticos.
“Acapulco no necesita resignarse a vivir entre problemas; necesita soluciones. Tenemos que dejar atrás la improvisación y construir una agenda de trabajo con objetivos medibles, responsabilidades claras y resultados que se reflejen en la vida cotidiana de las familias”, expresó.
Finalmente, destacó que la transformación de Acapulco no puede depender de esfuerzos aislados ni de soluciones temporales: requiere una visión compartida, coordinación entre los tres órdenes de gobierno y una ciudadanía organizada y participativa.
“Las y los acapulqueños merecen más y pueden vivir mejor. Los desafíos son grandes, pero también lo son nuestra capacidad, nuestro talento y el potencial de esta ciudad. Es momento de convertir los problemas en soluciones y de construir un nuevo comienzo para Acapulco”.
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