*En tres ocasiones distintas, tres grupos diferentes de las regiones Acapulco y Centro han acudido al Congreso de Guerrero a solicitar no se reforme la Ley Orgánica de la UAGro para impedir se alargue periodo de cuatro a seis años.
*Todos intentan frenar la reforma a la Ley Orgánica de la UAGro para evitar que Javier Saldaña siga teniendo recursos a su disposición al servicio de sus intereses personales.
Por: Ernesto Caballero
En plena acción autoritaria, el pasado 9 de septiembre de 2025, el Honorable Consejo Universitario aprobó proponer al Congreso del Estado de Guerrero una reforma a los artículos 28 y 29 de la Ley Orgánica de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro), número 178.
Ahí, el rector Javier Saldaña Almazán pensó que tenía y contaba con ‘todas las canicas’, pues su consejo a modo había autorizado lo que va más allá de caprichos, más bien, lo que podría ser la instancia que sostenga y suministre lo que pueda ser una campaña política con miras al futuro cercano del proceso electoral 2027.
Y todavía se atrevió a solicitar reformar el artículo 29 para ampliar de cuatro a seis años el periodo de los cargos de Rector, junto al de los Consejeros Universitarios, Directores de Unidades Académicas y representantes docentes. Es decir, sostener a modo su propio consejo.
Y es que esto, de acuerdo a la propuesta planteada, el artículo segundo transitorio de la iniciativa, establece que los actuales funcionarios universitarios quedarían sujetos a esta reforma, lo que implicaría una extensión automática de su periodo de gestión de cuatro a seis años.
Dicho sea de paso, es importante mencionar que académicos y catedráticos de la UAGro manifestaron su rechazo, al considerar que la medida atenta contra los principios democráticos que rigen a la institución, en concordancia con el espíritu del artículo 3º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Y aun así, Saldaña Almazán ya busca en el Congreso de Guerrero que se reforme la Ley Orgánica de la Universidad Autónoma de Guerrero, para cubrir estos fines.
Y todo iba bien, hasta que la semana pasada, un grupo de catedráticos de Chilpancingo acudió al recinto legislativo a solicitar hablar con diputados de Morena y con el Presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), Jesús Urióstegui García, con la finalidad de explicar esta situación.
Para el viernes, otro grupo de académicos y administrativos acudieron, en proporción menor, a volver a hacer la solicitud de hablar con lls diputados.
Y ayer martes, por fin, otro grupo fue recibido por la diputada Glafira Meraza y con el presidente de la comisión de educación, el diputado Pánfilo Sánchez. Y además, recibieron el sello de cada uno de los diputados de la actual legislatura para darle cause a su solicitud.
Las tres acciones tiene el mismo fin: Frenar la reforma a la Ley Orgánica de la UAGro para evitar que Javier Saldaña siga teniendo recursos a su disposición al servicio de sus intereses personales.
La coincidencia en todas los solicitudes y en todos los esfuerzos, regala un mensaje para la reflexión: parece que el Rector de la Máxima Casa de Estudios de Guerrero está perdiendo el control, que aparentó tener cuando logró de forma unánime, hacer que el Consejo Universitario estuviera de acuerdo en solicitar al Congreso el cambio de la ley.
La coincidencia…
Vale la pena señalar que en todos los casos, de los grupos que se presentaron al Congreso, estiman que esta reforma a la Ley Orgánica de la UAGro refleja la intención del grupo que encabeza el rector Javier Saldaña Almazán de mantener el control político y administrativo de la universidad, disponiendo de los recursos destinados a la educación superior en Guerrero como si se tratara de patrimonio privado.
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