Por: Ernesto Caballero
El Frente por México, que integran los partidos PRI, PRD y PAN están sumamente interesados en que el ex gobernador, Zeferino Torreblanca Galindo abandere la candidatura de la alianza opositora en el municipio de Acapulco.
Y es que la historia tiene recovecos que se deben asimilar desde las intenciones de Ramiro Solorio de querer abanderar al Frente Opositor; quien para su desfortuna se encontró con Evodio Velázquez Aguirre que le pidió que se midieran para que uno de los dos fuera el candidato, tratando de dejar fuer a la diputada con licencia Julieta Fernández Marquez, pues el siglado para contender por la alcaldía de Acapulco, lo lleva el PRD.
Solorio decidió irse por los manejos al interior del partido marillo que realizó el ex alcalde Velázquez Aguirre, pues lejos de sostener mediciones pagadas por las dos partes, insinuó que lo que tenía el Partido del Sol Azteca en el municipio era gracias a él.
De acuerdo a personas cercanas que tuvieron contacto con las versiones y que constan como las fuentes del presente artículo; el envolvimiento de Evodio Velázque al “Brother” terminó por ofenderlo, pues este último pensó que realmente le estaban vendiendo la candidatura, bajo el esquema del pago de las encuestas para medirse.
La historia de Ramiro Solorio tomó rumbo y ahora, ya es abanderado del Partido Encuentro Solidario para contender por la alcaldía del puerto.
Lo anterior, molestó a las cúpulas perredistas, que otra vez, marcaron distancia de Evodio Velázquez. Principalmente Jesús Zambrano y Ángel Ávila, quienes no estuvieron de acuerdo con la operación que llevó a cabo el ex alcalde perredista.
Por si fuera poco, Evodio Velázquez Aguirre, fue quien buscó por primera vez, a el ex gobernador Zeferino Torreblanca Galindo, tras el desastre que resultó el tratar de colocar a Ramiro Solorio. Sin embargo, el ex gobernador fue tajante: “No quiero nada, no me interesa”.
De esto, los perredistas en el Nacional se enterraron y se dieron a la tarea de buscar directamente a Torreblanca Galindo para contender para la alcaldía de Acapulco. Situación, que hasta el momento sigue sin definirse, y en donde Zeta tiene nada que perder y el PRD mucho que ganar.
Y es que de lo anterior, el estiramiento de la liga está muy tenso. Pues las condiciones del ex gobernador han sido claras: Si no se meten, no les doy nada y me dejan operar un gobierno de choque para poder reinventar a Acapulco, podría entrarle.
Bajo esta premisa, los operadores políticos de Zeta, ya andan en pláticas con las cúpulas partidistas perredistas.
Sin embargo, dichos operadores llevan consigo la misma consigna; imponer las condiciones de Torreblanca Galindo.
Esta situación ha preocupado a más de uno. Los Evodistas ya se dieron cuenta que otra vez los van a sacar de la jugada.
Los priístas, especialmente la diputada Julieta Fernández Márquez no ve bien este enroque político; pero algunos morenistas ya han comenzado a pensar en regresar a las filas del partido del Sol Azteca, solo y únicamente para apoyar a Torreblanca Galindo.
Evodio quedará congelado con su plurinominal y con lo que le puedan ofrecer, que seguramente intentará colocar a Perla Edith Martínez, su esposa.
En Morena comenzará la suspicacia, ya que desafortunadamente la elección podría tornarse interesante para quienes tienen un desencanto de Morena y buscan ejercer su voto con la intención de hacerlo valer con alguien que valga la pena.
Sin embargo, Zeferino Torreblanca no lograría diezmar lo suficiente al electorado para poder vencer a Morena, pues quien hoy vaya en la oposición u ocupando otras candidaturas de otros partidos políticos, tendrán que medirse y competir, no contra la candidata de Morena, sino contra el propio Presidente, Andrés Manuel López Obrador.
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