*Toda la crónica de lo ocurrido en el coloso de la Progreso en este vibrante encuentro que tuvo de todo, goles, expulsiones, mucho color y buen sabor de boca.
Por: Ernesto Caballero
Acapulco, Gro.- Trepidante encuentro que dejó un buen sabor de boca a la poca afición que se presentó en el coloso de las inmediaciones de la colonia Progreso, finalizando con un marcador de dos goles a uno, en favor de las leyendas del Cruz Azul, que derrotaron a un Combinado Acapulco que para nada lució desangelado.
En un encuentro que evidentemente se notaba el paso de los años de algunos jugadores, logró convencer a la afición que los jugadores que alguna vez pertenecieron al Cruz Azul, siguen conservando el toque y la magia que los caracterizó en tiempos mozos.
Marcaba las diecinueve horas con veintiséis minutos, cuando el pitido del silbante, Adolfo Aquino Benítez resonó la ocarina que portaba, para dar inicio al encuentro que describió vibrantes emociones.
Saltaron a la cancha los jugadores. El Combinado Acaulco, portaba casaca roja y short azul, mientras que las leyendas del futbol del Cruz Azul, se presentaron con la playera blanca y azul, con el short blanco.
Transcurrían los primeros minutos y se notaba una guerra cuerpo a cuerpo entre los dos equipos, que mostraban disposición para hacerle ver al enemigo que no estaba dispuestos a ceder nada. Mientras que una célula de la porra de la Sangre, emocionada gritaba y entonaban alegres los cánticos celestes.
Corría el minuto 21 cuando en un despliegue a velocidad, logró la descolgada de Johan Rodríguez, quien levantó la pelota para conseguir un bello gol de sombrerito, inalcanzable para el portero acapulqueño del Combinado Acapulco, que nada hizo por alcanzar el esférico.
Después de haber reanudado las acciones dentro del cambo, nuevamente el juego cerrado de media cancha se hizo presente, sin embargo, para el minuto 28 del tiempo corrido, la magia celeste se hizo presente nuevamente, y Emilio Mora y Matute Morales realizaron una combinación perfecta en los linderos del área grande, para que el primero concretara la faena con un gol raso, que entró a segundo poste.
La alegría de los aficionados cruzazulinos que encendieron las gradas con el cántico de la porra; el grito a todo fulgor citaba: Ole olé, olé… olé, olé, olaaaaa yooooo soy celesteeee….
El cielo rugía con los primeros truenos y relámpagos que amenazaban con una lluvia intensa, sin embargo, el combinado Acapulco, ya había dados dos avisos a la puerta cruzazulina, y para el minuto 39 del primer tiempo, en un balón que cayó a bote pronto cómodamente en las piernas de Dagoberto Pedroza, fue convertido en gol desde afuera del área grande, dejando sin opción al portero Pablo Larios, consiguiendo el descuento para los locales.
Y las acciones del encuentro nos llevarían al medio tiempo con este marcador, momento que fue aprovechado para que la afición del Cruz Azul, se acercara con su afición, antes de entrar a vestidores; por así decirlo, porque realmente se quedaron en la cancha atendiendo a algunos pequeños que pudieron colarse a la pista de tartán de la UDA.
El anti fútbol
El rugir del cielo, nuevamente a través de un trueno, hacía el llamado a los jugadores para entrar a la cancha nuevamente.
Al inicio de la segunda mitad, el encuentro se tornó ríspido, y en una jugada del porteño Edgar Álvarez, cometió una falta sobre Omar Rodríguez, quien recibió un codazo del acapulqueño en la garganta, y que, a su vez, algo le gritó cuando el cruzazulino estuvo en el suelo.
Suficiente para que se caldearan los ánimos, para que se levantara el propio Omar Rodríguez con la intención de golpearlo, y la gresca se creció cuando su hermano Johan comenzó la “remambaramba” que sacudió la cara de uno que otro jugador del Combinado Acapulco.
En ese mismo instante, las bancas de ambos equipos se metieron para tranquilizar los ánimos de todos los jugadores, sin embargo, apareció la roja para el propio Edgar Álvarez, quien fue mandado al vestidor junto con el canterano Omar Rodríguez.
El juego continuó caliente, y cerca del minuto 65 del tiempo corrido, Víctor Gutiérrez, mejor conocido como la Vitola, tuvo una descolgada por la lateral derecha a pase de Johan Rodríguez, y el defensa porteño, Luis Hernández al verse en aprietos como último hombre, asestó una barrida contundente, que sesgó el ataque de los celestes, lo que ocasionó que Aquino Benítez lo mandara a las regaderas con una roja directa.
De ahí en adelante, la humedad del puerto hizo lo necesario para que ambos equipos dieran “el bajón”, la amenaza de la lluvia se hacía latente, puesto que los rayos iluminaban el coloso de la Progreso, y nuevamente los equipos se enfrascaron en un juego más cerrado en media cancha. Sin embargo el Combinado Acapulco, tuvo dos ocasiones de gol, sin que éstas se concretaran.
Al final el marcador se quedó quieto, igual a la primera mitad, con la victoria de dos goles a uno de los Celestes sobre el Combinado Acapulco
El Oso
El nulo apoyo gubernamental para este tipo de eventos deportivos. El comentario del empresario y promotor del evento, René Cortés Rosas, es quien metió los oficios correspondientes a las dependencias para solicitar las facilidades del recinto, sin embargo, las autoridades nunca respondieron positivamente.
Por su lado, Román Bello Vargas, al ser cuestionado al respecto (porque estuvo presente en el encuentro deportivo), aseguró para este reportero, que logró que se dieran las cosas, pues era una instrucción clara del gobernador. Entre vueltas y solicitudes que tuvieron que realizar personal del Instituto del Deporte en Guerrero (INDEG).
Se debieran limar asperezas las dos instituciones (UDA e INDEG), y sacar adelante el deporte, no echarse la bolita. Este tipo de situaciones asusta al empresario; de por sí poca la entrada y luego encima de todo esto la diatriba por falta de disposición y buena actitud.
El gol…
La nota la dio José Luis Sixtos, el único de todos los jugadores del Cruz Azul que con toda humildad y disposición, se quedó a dar la entrevista con los medios; quien por cierto agradeció a la afición, manifestó que la cancha se encuentra en buenas condiciones y que los jugadores profesionales del fútbol, están en la mejor disposición de seguir apoyando este tipo de eventos, siempre y cuando los iviten.
Al final, la afición y parte de la porra, se quedaron alojados en la grada, limitados por la maya ciclónica, para que el famoso Sixtos, les repartiera autógrafos en playeras y gorras.
El error
En el cuadro de Cruz Azul, hay valores entendido, son todos amigos, pero les hace falta la visión empresarial. Venir más organizados, tratar de entrenar, dejar un mejor espectáculo en la cancha.
Se entiende que están “picando piedra” para sacar adelante este tipo de eventos, sin embargo una buena planeación, un plan de marketing y un buen ejercicio publicitario, les daría mejores resultados.
La figura
El recinto de la Unidad Deportiva Acapulco, fue el inmejorable escenario para recibir un encuentro de tal talla. Las luces completas y con un pasto recién cortado, que hizo lo suficiente para que el balón rodara con holgura.
El lugar está para alzar la mano de cualquier equipo que desee jugar en Acapulco. Las condiciones de toda la UDA están recientes y en perfectas condiciones. Algún promotor se debiera de fijar en ello.
Y también porque no… La gente, la afición, esa que al final se fue contenta con la exhibición de fútbol, y que disfrutó una noche gracias a un encuentro deportivo de alta calidad.
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