*Desde el Congreso del Estado, la diputada ha promovido reformas sobre educación menstrual, fortalecimiento de la Ley Olimpia y respaldo a iniciativas constitucionales, colocando la equidad de género y la defensa de las mujeres como ejes de su labor legislativa
Chilpancingo, Gro., 7 de abril de 2026.- En el Congreso de Guerrero, la voz de la diputada Marisol Bazán Fernández ha buscado abrirse paso entre cifras, debates y dictámenes, pero también entre historias silenciosas que rara vez llegan al pleno: las de mujeres que enfrentan discriminación, violencia y desigualdad.
Su trabajo legislativo, constante y enfocado, ha puesto en el centro temas que durante años fueron relegados a lo privado o tratados como asuntos incómodos.
Desde su llegada a la LXIV Legislatura, Bazán Fernández ha impulsado iniciativas orientadas a la equidad de género y la defensa de los derechos de las mujeres, con propuestas que buscan modificar leyes y transformar la manera en que la sociedad entiende realidades cotidianas.
Una de ellas es la reforma a la Ley de Educación para institucionalizar la educación menstrual con perspectiva de género en el nivel básico, una medida que rompe estigmas y abre el debate sobre un proceso biológico históricamente rodeado de tabúes.
La iniciativa plantea contenidos educativos y reconoce que el silencio también discrimina.
Hablar de menstruación en las aulas significa, en términos sociales, combatir la vergüenza, prevenir la desinformación y promover condiciones dignas para niñas y adolescentes que, en muchos casos, han enfrentado exclusión escolar por este tema.
La propuesta, en ese sentido, se convierte en una apuesta por la igualdad desde la infancia.
En el ámbito de la violencia digital, la legisladora también ha buscado cerrar brechas legales.
Con una reforma a la Ley Olimpia, propone tipificar de manera expresa la amenaza de difundir contenido sexual íntimo, una modalidad que, aunque frecuente, no siempre contaba con una respuesta jurídica clara.
La iniciativa, según ha señalado Marisol Bazán, atiende un vacío legal y fortalece la protección frente a este tipo de agresiones que dejan profundas secuelas emocionales.
El impacto de la violencia digital no es menor.
Detrás de cada caso hay afectaciones psicológicas, daño a la reputación y, en los escenarios más extremos, consecuencias irreversibles. La reforma pretende anticiparse al daño, sancionando no sólo la difusión, sino también la amenaza que se utiliza como mecanismo de control, intimidación o chantaje.
Durante su participación en tribuna, Marisol Bazán también ha respaldado, desde la bancada de Morena, las iniciativas de reforma constitucional propuestas por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ante el Congreso de la Unión, alineando su labor legislativa con una agenda que, afirma, busca ampliar derechos y fortalecer políticas públicas con enfoque social.
Entre tribuna y territorio, la diputada ha construido un perfil que intenta conectar el trabajo parlamentario con las realidades que viven miles de mujeres.
Sus iniciativas buscan modificar artículos, pero también cambiar narrativas, derribar silencios y colocar la dignidad como eje del debate legislativo. En un escenario político donde la representación suele medirse en números, su apuesta ha sido darle contenido humano a la ley.
![]()